Historia
La Cañada de los Tomates es mucho más que una calle; es un barrio con historia, de unos 400 vecinos, marcado por la lucha, la superación y un fuerte sentimiento de comunidad. Conoce nuestros orígenes y nuestra evolución.
LOS ORÍGENES: EL NOMBRE Y LOS PRIMEROS POBLADORES
Contrario a lo que muchos piensan, nuestro nombre no proviene de cultivos de tomates. Se trata de una deformación del apellido Tomati, una familia de origen genovés que llegó a la zona a través de Gibraltar y fue propietaria de estos terrenos.
En sus inicios, en la década de 1960, el barrio era poco más que una cañada real (un camino pecuario) rodeado de campo. Empezó con apenas cuatro casas, construidas por familias humildes que se asentaron aquí, aprovechando estas vías de paso. La vida giraba en torno al trasiego hacia el centro de la ciudad y la Algeciras más rural, enclavada en El Cobre.
UNA VIDA MARCADA POR EL TREN Y LA AUTOCONSTRUCCIÓN
Un hito fundamental en nuestra historia fue la inauguración del ferrocarril en 1890. El paso a nivel al final de la Avenida Aguamarina se convirtió en el «cordón umbilical» del barrio, pero también en un punto de conflicto y peligro durante décadas.
La vida de los primeros vecinos no era fácil. En los años 70 aún no había suministro eléctrico ni de agua corriente. Las familias recogían agua de la «Fuentecilla» para beber y lavaban la ropa en el río de la Miel. Las viviendas, unas 140 en total, fueron fruto de la autoconstrucción, un esfuerzo de las propias familias que, con el tiempo, han ido repartiéndose entre hijos y familiares, creando un barrio donde, como se suele decir, «casi todos somos familia».
LA LUCHA VECINAL Y LAS GRANDES CONQUISTAS
La Asociación de Vecinos El Cisne ha sido desde siempre el motor de las reivindicaciones del barrio. Una de sus luchas más longevas y simbólicas fue la eliminación del peligroso paso a nivel.
Esta demanda histórica de más de 25 años se hizo realidad en febrero de 2016, con la inauguración del paso inferior que permite cruzar la vía del tren de forma segura para peatones y vehículos. Fue una victoria monumental para toda la comunidad.
EL BARRIO HOY: TRANQUILIDAD Y RETOS POR SUPERAR
Hoy, la Cañada de los Tomates es un barrio tranquilo y familiar, aunque no exento de desafíos. Seguimos reivindicando:
- SEGURIDAD VIAL: La necesidad de badenes y pasos peatonales es urgente debido a la velocidad de los vehículos en una calle con fuerte pendiente y estrecha.
- SERVICIOS BÁSICOS: Carecemos de línea de autobús urbano y parques. El ambulatorio de nuestra zona, El Cobre,
- BARRERAS ARQUITECTÓNICAS: La falta de aceras en muchos tramos dificulta el tránsito, especialmente para nuestros mayores.
A pesar de todo, los vecinos nos sentimos orgullosos de nuestro barrio. «No cambio por nada vivir aquí al centro», es un sentimiento común. Nuestra sede vecinal, junto a la Ermita de la Virgen de Fátima, es el corazón social donde se imparten talleres y se reúne la comunidad. La Velada anual, celebrada en verano, es nuestro evento más importante y multitudinario.
La historia de la Cañada de los Tomates es la prueba de que un barrio no lo forman solo las calles y las casas, sino las personas que, con esfuerzo y unión, le dan vida y luchan por mejorarlo cada día.
Fuente: EuropaSur
